A partir de una idea, del reconocimiento de una necesidad o la detección de una oportunidad y la propuesta de valor, se perfila el escenario para la explotación comercial de los productos o servicios que posee una empresa, reinventando los mensajes, el uso que le da a los canales para difundirlos, acercándolos a su segmento de mercado.
La innovación como parte de este proceso, se convierte en una función vital y continua para la supervivencia de cualquier empresa/producto/servicio, al tomar en cuenta que las necesidades y deseos del cliente se van haciendo cada vez más complejas en un entorno de alta competencia, posibilitando así una tangible diferenciación.
